
Los empresarios españoles evalúan una cartera de proyectos de inversión por 4,500 millones de dólares en Perú, lo que refleja el gran interés que genera un país con estabilidad económica y política y un clima favorable al inversionista, afirmó el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Gerardo Díaz.
Detalló que entre los proyectos de inversión que se evalúan destacan, el Tren Eléctrico de Lima, el puerto General San Martín en Pisco (Ica), los puertos fluviales (Iquitos, Yurimaguas y Pucallpa) y los aeropuertos regionales del sur.
Además, están inversiones en carreteras, obras de irrigación, telefonía, energía y otros proyectos que tiene en cartera la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión).
“Es una lista larga de proyectos que nos parecen muy interesantes y hay la intención de participar en los procesos de concesión”, manifestó.
Díaz lidera una misión de 40 empresas españolas de diversos sectores que visitan Perú para sostener reuniones con representantes del gobierno y empresarios, a fin de evaluar las oportunidades de inversión que hay en el país.
Comentó que los empresarios españoles están dispuestos a seguir invirtiendo en el país pues hay una gran confianza en las reglas de juego y en el desarrollo económico que alcanzará Perú en los próximos años.
Sin embargo, dijo que uno de los temas vitales para incrementar las inversiones españolas en Perú es la pronta aprobación del convenio bilateral que evita la doble tributación, tema en el que han insistido durante las reuniones sostenidas con el ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza.
“Sabemos que el gobierno peruano está trabajando en una solución rápida para este tema, y si bien limitar esta doble imposición generará un menor ingreso para el Estado, ello será altamente compensado con el mayor número de inversiones que aterrizarían en el país y la generación de empleos”, indicó.
En abril del 2006 los gobiernos de Perú y España formalizaron un convenio para evitar la doble tributación y prevenir la evasión fiscal, en relación con los impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio, el cual debe ser refrendado por el Congreso de la República.
Mediante los convenios de doble tributación los estados renuncian a gravar determinadas ganancias y acuerdan que sea uno de los países el que cobre el impuesto o, en todo caso, que se realice una imposición compartida.
Díaz expresó su confianza en que este convenio pueda ser aprobado este año, para que entre en vigencia a partir del 2010.
Al respecto, el embajador de España en Perú, Javier Sandomingo, comentó que el convenio ya fue ratificado por el parlamento español y se espera que el Congreso peruano haga lo mismo.
Pero las comisiones de Economía, Banca, Finanzas e Inteligencia Financiera y de Relaciones Exteriores realizaron algunas observaciones por lo que nunca fue visto en el pleno del Congreso.
“Ahora hay la voluntad de que vaya al pleno y es posible que antes se deba hacer alguna modificación al texto aprobado en el 2006 o que se vean algunos mecanismos, en eso estamos trabajando”, manifestó.