
Al menos cinco niños murieron en los estados mexicanos de Michoacán y Guanajuato, que junto con Querétaro y la capital, en la zona centro-oeste del país, fueron afectados con inundaciones en las últimas horas.
En la localidad de Angangeo, Michoacán, tres niños de 2, 6 y 8 años de edad murieron cuando toneladas de lodo sepultaron su precaria vivienda al desgajarse un cerro, mientras otras 15 casas fueron aplastadas.
Los ríos Grande y Chiquito, que cruzan la ciudad de Morelia, capital provincial, estaban cerca de la situación de desborde, mientras en el cercano municipio de Tuxpan se salió de cauce el río Taximaroa, que dejó cuatro barrios inundados hasta metro y medio de altura.
El Ejército mexicano aplicó un plan de emergencia para asistir a las personas damnificadas, mientras las actividades escolares fueron suspendidas en Tuxpan y Morelia.
En el estado de Guanajuato, dos niños de 11 y 12 años que iban a caballo murieron ahogados tras ser arrastrados por la corriente del río El Chapulín, en el municipio del mismo nombre.
Las lluvias provocaron el desborde de la represa de San Renovato y la caída de aludes en varias rutas de Guanajuato y el vecino estado de Querétaro