
Santiago de Chile (AP). La presidenta Michelle Bachelet informó el domingo que el número de muertos por el terremoto llegó a 708.
En la región del Maule se han contado 541 víctimas, la mayoría en la Concepción. La región de Bio-Bío sumó 64 muertes; las 103 restantes se repartieoron entre las diversas regiones de Chile.
“Estamos ante una catástrofe de tal magnitud impensable, que requerirá un gigantesco esfuerzo” de todos los chilenos dijo la presidenta en rueda de prensa tras una reunión de más de seis horas con sus ministros y los generales de las Fuerzas Armadas y policía.
“Hacemos un llamado a todas las autoridades, tanto civiles como militares y privados, para ponerse a disposición en la colaboración de la multiplicidad de tareas que se vienen por delante”, añadió.
MILITARES EN LAS CALLES
Señaló además que decretó “estado de excepción de catástrofe” para las regiones de Maule y Concepción, con lo cual los militares saldrán a las calles para colaborar con la policía en la mantención del orden público para evitar nuevos saqueos.
La presidenta expresó que lo que “se busca es garantizar el orden público en las zonas afectadas y acelerar la entrega de ayuda”.
Designó al general Guillermo Ramírez como “responsable del orden público” en la provincia de Concepción, en donde en medio de los actos vandalismo y los intentos de la policía por contenerlos se realizaban tareas de búsqueda de sobrevivientes en medio de edificios desplomados.
De varias poblaciones arrasadas por el terremoto de magnitud 8,8 del sábado, que desgajó casas, edificios, puentes y caminos, los periodistas reportaban saqueos a tiendas y hasta bancos.