
Las personas que durante los carnavales del mes de febrero destruyan los grifos contra incendios para sacar agua serán sancionados con pena de hasta ocho años de prisión efectiva, ya que se estarían atentando contra un servicio público, advirtió Sedapal.
El presidente de esa institución, Guillermo León Suematsu, invocó a la ciudadanía a hacer un uso racional del agua y a respetar los bienes públicos como estos grifos contra incendios, y no esperar recibir una sanción ejemplar para recién tomar conciencia sobre su importancia.
“La pena máxima es de hasta 8 años de prisión efectiva. No esperemos a que existan casos ejemplarizadores de sanción efectiva para recién tomar conciencia de que no podemos atentar contra un servicio público, porque sería como atentar contra la seguridad ciudadana”, remarcó en declaraciones a la agencia Andina.
Explicó que cuando se destruye un grifo contra incendios se pone en riesgo la posibilidad de poder atender cualquier incendio, y el personal de la compañía de bomberos se verá en dificultades para sofocarlo.
Si bien reconoció la imposibilidad de limitar el derecho de los ciudadanos de festejar el carnaval en el mes de febrero, León informó que se están haciendo las coordinaciones con las municipalidades distritales y con la Policía Nacional para adoptar una acción persuasiva contra quienes abusen de un recurso tan importante como es el agua.
Insistió en la necesidad de establecer una cultura nueva del cuidado y ahorro del agua que, dijo, debe ser una permanente en la población de Lima.
Agregó que este mes de carnavales se debe celebrar de forma racional y en familia y “no afectando a personas ni a sistemas que no tienen nada que ver con su motivo de algarabía”.