Aunque se trata de casos aislados, a veces por un error del banco en el que tienen sus cuentas o ahorros, algunos usuarios han pasado a tener sumas de dinero importantes de la noche a la mañana. Otros, los más, se han encontrado con pequeños errores en sus cuentas: cobro de comisiones, redondeos al alza, operaciones que no han realizado o que se han facturado más de una vez. En una y otra situación, lo recomendable es ponerse en contacto con la entidad y comunicar el error, incluso cuando la equivocación favorezca al usuario. Este modo de actuación es la mejor manera de evitar problemas, incluso con la Justicia.
Los errores más frecuentes a los que se tienen que enfrentar los clientes de las entidades financieras son el cobro de comisiones indebidas por la apertura o cancelación de cuentas, la recepción de tarjetas no solicitadas, por las que después hay que pagar, o los redondeos al alza en los préstamos. A veces son equivocaciones involuntarias, pero en otras ocasiones son manejos indebidos de malos empleados de la institución bancaria.
Los errores más frecuentes son el cobro de comisiones indebidas o los redondeos al alza
Aunque no siempre se les da la importancia debida, se deben guardar todos los resguardos, las comunicaciones que periódicamente envían a casa la entidad y los comprobantes de haber sacado dinero. Si en cualquiera de estos documentos el usuario detecta un movimiento extraño, una compra que no recuerda haber hecho o la factura de un servicio que no ha contratado debe consultarlo de manera inmediata con su banco. Una llamada telefónica puede servir para resolver la duda. También es aconsejable acercarse a la sucursal para comunicar el error. Si éste es culpa del banco, lo más frecuente es que, sin más, lo comprueben y lo solucionen en el momento. Pero si no sucediera de este modo quedan abiertas otras opciones a las que el cliente puede acogerse, en adelante aconsejamos verificar bien sus estados de cuenta así como los gastos realizados con su tarjeta de créditos.