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El laberinto distrital del Perú
Lunes, 28.06.2010, 10:33am (GMT-5)

Por: Jorge Zavaleta Alegre   

 

“Los poblados del Perú  suman  61,405 con 693 mil personas y un promedio de  11 personas”

 

“En el 2002 habían 1828 distritos y ahora suman  1834.  Es una peligrosa balcanización del país"

La unión de las repúblicas que usted, general Simón Bolívar, viene promoviendo, inclusive librando heroicas batallas, en la práctica están produciendo la desmembración de la Gran  Colombia, comentó el lugarteniente Antonio de Sucre.  Y el Libertador, no esperó que terminara  frase tan cruda y certera, y  respondió  ”aunque sea cierta, carajo, no se atreva a repetirla jamás”,  escribe  Gabriel García Márquez, en el “General y su laberinto”, como una premonitoria condena a los intentos  anti unitarios de los Andes Americanos, tan similares a la trágica historia de Los Balcanes  del Viejo Mundo.

 

En el Perú, persiste una silenciosa balcanización con los distritos,  fragmentación o división  del territorio,  que constituye una trampa contra el desarrollo, una instancia para distraer fondos públicos, para obras fantasmas o que nunca se terminan. Y cuando el conflicto llega a la instancia judicial,  todo intento de solución queda en el silencio.  


La propia  Ley  27795, de diciembre del 2007, que precisamente crea estímulos para la fusión de distritos,  es un instrumento  de promesas,  escasamente conocido, porque va en perjuicio de la voluntad vecinal, porque  abre antiguas   heridas de forzadas desmembraciones.


La fusión de muchos distritos permitiría un mejor aprovechamiento de los recursos naturales, económicos y humanos. Los distritos y poblados no escuchan a sus viejos comuneros ni a sus pobladores más esclarecidos. Los proyectos vienen digitados por los partidos políticos, por caudillos locales  y regionales. La corrupción fuera de Lima es dantesca.


De acuerdo a la Ley 27795,  los gobiernos regionales deben establecer incentivos del 10%  del total del Foncomun a favor de los distritos que se fusionan, y el distrito matriz debería recibir durante 15 años un porcentaje mayor de ese fondo municipal. La fusión rige para los que tienen menos de dos mil habitantes.


200 años de independencia


El Plan Perú 2021, siendo una apreciable propuesta  de un plan  estratégico de desarrollo nacional, demanda una amplia discusión desde la  “Tribu Perdida”, según Douglas J. Cardinal,  autor de “la arquitectura como un proceso viviente”.


La Ley
de Bases de la Descentralización, debería superar los problemas de escala de los actuales departamentos, provincias y distritos; articular las localidades con sus respectivas capitales y abordar los límites mal establecidos, imprecisos o inexistentes. Sin embargo, el proceso no es fácil. La herencia  colonial y republicana conserva los estragos de la antigua primacía de los Andes y de la marginación de la Amazonía.

 

Hay registros de  elevadas densidades de población que fueron las rutas del comercio en los siglos XVI, XVII y XVIII.  Durante  la época republicana se dejaron de lado varias de las minas, ciudades y caminos coloniales, y se reforzó la supremacía de Lima.  

 

Al nacer la república, las intendencias del Virreinato fueron convertidas en  departamentos, que  a su vez se subdividieron en 56 provincias y 439 distritos. En  1821, el Perú contaba con siete departamentos. En marzo de 2002, el territorio peruano contaba con 24 departamentos, 194 provincias y 1828 distritos.  Y según el  Censo Nacional  del 2007  tenemos 98,011 poblados con un promedio  de 280 habitantes.  Los poblados con más de 500 mil habitantes son  2, con un promedio de 739 mil personas.  De 55 a 99 habitantes hay 12,206 centros poblados con 881 habitantes  y un promedio de 72.  Y los poblados de 50 habitantes suman  61,405  (62%) con 693 mil personas y un promedio de 11 personas.

 

En  1990 el gobierno de Alan García decretó la creación de regiones, proceso que produjo  problemas administrativos y limítrofes, que abortaron en la dictadura fujimorista, a través de los Consejos Transitorios de Administración Regional (CTAR), instancias en la que se incubaron formas de corrupción descentralizada.

 

A fines del 2002,  el gobierno de Alejandro Toledo, promulgó la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales,  previendo futuras fusiones entre  departamentos vecinos.  Pero el primer referéndum en octubre del 2005 no tuvo eco. Arequipa, fue el único lugar que ganó la propuesta por la regionalización. Ahora  Departamento es sinónimo de Región.

 

El territorio del 2010


Existen numerosos pueblos que  aún no resuelto  los dominios de las comunidades, que antes fueron rechazados por el gamonalismo y reivindicados por la reforma agraria de los años  70.


La cantidad de distritos se ha incrementado con la   reciente creación de  Manantay (Ucayali) y Canoas de Punta Sal (Tumbes) y la delimitación (y separación) de  La Peca y cercado de Bagua (Amazonas), con lo que se suma 1834 distritos. Sólo se ha concluido el saneamiento de una provincia, Coronel Portillo en Ucayali, con lo cual existirían 177 provincias pendientes.


Entre otras normas, la Ley y el Reglamento de Demarcación y Organización Territorial establece como tarea prioritaria la demarcación progresiva entre el 2002 – 2007, provincia por provincia. Pero en la  praxis ninguna conformación de Regiones  tendrá solidez si no se resuelven los procesos de fraccionamiento o  de fusión de provincias y distritos que se hayan conformado en el referéndum anterior.  


En 2006, el 80% de distritos y el 91% de provincias tenían mal definidos sus límites, y 50% de los distritos no cumple con los niveles mínimos de población establecidos por ley para ser considerados como tales.  


Las ventajas de la unidad son diversas. La adecuada demarcación facilitará la distribución más equitativa en las transferencias por canon, regalías o Focam.  Además, todos los gobiernos participarían  de los  recursos de los fondos de compensación (regional y local) que se distribuyen con criterios de población y pobreza.


Las cordilleras Blanca y Negra también se dividen


Ancash con 20 provincias y 166 distritos es la región más fragmentada del Perú.  Y fue allí, donde el primer gobierno aprista, casi al terminar su administración,  creó un distrito más - Santo Toribio  por Ley 25205, del  19 de junio del año 1990 –  dejando un complejo problema, de consecuencias imprevisibles para el normal desarrollo turístico  de los pueblos más importantes de la provincia de Huaylas, ubicada en  las Cordilleras Blanca y  Negra.  


Ambas Cordilleras,  conforman hermosos valles en el Callejón de Huaylas, uno de los lugares más visitados, después del Cusco.  La cadena de nevados, las numerosas  lagunas y lagunillas, riachuelos y  el caudaloso Santa, que atiende a la irrigación  Chao, Virú, Moche y a la ciudad de Trujillo, más la  hidroeléctrica del Cañón del Pato, interconectada al sistema nacional de energía,  son argumentos para fortalecer la unidad entre el Callejón de Huaylas y el Callejón de Conchucos, la vinculación con el Pacífico y la Amazonía.


Este deslumbrante espacio de la naturaleza de  permanente clima templado, pero también castigado por periódicos sismos,   tiene también abundante producción frutícola y maderera y está articulado a los centros preincas de Huari, Sechín y Caral (Barranca). Además,  la  minería y la fácil ruta de  acceso a  Huánuco  por la ciudad  Chacas, son  otros  elementos concurrentes para incentivar la  integración.  


Una tarea preventiva de conflictos en cierne, antes de avanzar en la demarcación territorial, es   hacer realidad el circuito de Huallanca - Huaylas - Santo Toribio,  tres de  los diez distritos de la provincia  de Huaylas.  Esos distritos,  con poca población,  después del terremoto del 70, han quedado  aislados. En estos distritos sobran maestros por ausencia de alumnos, teniendo recursos y capacidad   para convertirse en eje de un  turismo  vivencial, conectado al resto de la Región.


Las  cordilleras Blanca y Negra albergan también a pueblos como  Huari, que ha logrado el concurso de diversas universidades europeas y  la  reciente creación de una Facultad de Arqueología en la universidad Antúnez de Mayolo de Huaraz.  

Con el  trabajo cohesionado de los gobiernos locales del Callejón de Conchucos se ha facilitado  la exploración y puesta en valor de diversos hallazgos.  Chacas,  se ha convertido en los últimos treinta años  en  centro de producción de finos tallados en madera, fruto  de la educación y la honradez, promovida ejemplarmente por la Fundación Matto Grosso e  Italia.


Prevenir el conflicto


Huaylas y Santo Toribio, dos pequeños distritos de la provincia  de Huaylas, gracias a la migración y la educación local,  ofrecen condiciones para resolver la errada desmembración.


Los antiguos pobladores cuando regresan a sus fiestas patronales, especialmente el 8  de Julio, se encuentran con sorpresas. Los hoteles, restaurantes, transportes y otros negocios, pertenecen  a forasteros. La pequeña capital distrital,  ya no puede  ejercer aquel viejo dominio  sobre la vida rural.


Los habitantes de las campiñas, que antes eran vistos como afuerinos y sin   representación democrática en los municipios, hoy tienen mejor preparación profesional en muchos casos. Los recursos fiscales que antes eran usados  para embellecer la plaza de armas y las calles principales,  son  fiscalizados para ser derivados a otros servicios básicos. En los proyectos de mejoramiento de la ganadería, la forestación y la fruticultura, compiten en territorios vecinos. 

 

La acelerada migración del poblado al distrito, luego a  la capital provincial,  la capital  departamental, ya no termina en Lima. Tiene nuevos componentes.  Al finalizar el siglo XX los peruanos en el exterior constituyen una segunda república con más de tres millones,  cuyas remesas son más altas para las provincias que para  Lima.


No hay argumento para  postergar las  iniciativas  de unir Huallanca-Huaylas – Santo Toribio. El primero  es o fue sede de la estación de la vía férrea o puerta de entrada  al Callejón de Huaylas, atravesando  37 túneles  de roca viva. Huaylas y   Santo Toribio  son una unidad geográfica que nunca debió dividirse. Desde Lima, corresponde a los dirigentes del Club Unión, que  congrega en su mayor parte a hijos del  Callejón de Huyalas, a  reivindicar ese equivocado  respaldo que en décadas pasadas dieron a la creación de  Santo Toribio, afectando la cohesión social de la Cordillera Negra.


Cabe rescatar lecciones unitarias recientes.  El concejo provincial de  Huaylas y  la Región Ancash, han recuperado la Laguna de Parón en Caraz - la más grande del Parque del Huascarán - de manos de la transnacional Duke-Edelnor.  La administración de la laguna ya está en manos de una Junta de Regantes, gracias a la concertación entre más de tres  mil comuneros,  el municipio y las empresas agrícolas, movimiento que fue liderado por el actual alcalde provincial, médico huaylino,  que ha  preferido  servir a su tierra natal antes que continuar laborando en un  cómodo  hospital de  EEEU.  


Aporte de migrantes


Es evidente que las decisiones más acertadas provienen ahora de las federaciones de pueblos, de pequeñas asociaciones de ex alumnos, y de  las  colonias de  Patterson, Los Ángeles, Maryland, Virginia, Barcelona, Milán o Tokio, cuya identidad con su país se fortalece cada vez más.


El mensaje más sereno viene de quienes pueden comparar su historia local  con la de otros países. No cabe duda, por ejemplo,  que el desarrollo  de los EEUU fue  por la fuerte influencia del modelo inglés,  cuyos primeros migrantes instituyeron la nación tomando como base el municipio y la autoridad local, a diferencia del sur del Rio Bravo,  donde se instaló  el sistema republicano,  gobierno unitario, presidencialista y centralista, para superar  el virreinato o la monarquía.