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LAS REFORMAS NO SE ANUNCIAN.....LAS REFORMAS SE HACEN
Domingo, 04.01.2009, 09:02am (GMT-5)

En la problemática de la corrupción policial es muy fácil criticar, lo difícil es realmente gerenciar un cambio y es que no puedo dejar pasar por alto las noticias, reportajes y artículos respecto del pandémico problema de la corrupción en la Policía Nacional, pero debo ser muy claro en señalar y sin que esto suene a sarcasmo que debemos reconocer que algunos que hoy levantan su voz para criticar, estuvieron en el poder sin que se haya logrado algún cambio sostenible, sin duda le debemos a ellos un diagnostico bastante asertivo, la pregunta es ¿ por que estamos como estamos', Cuales son las razones para que la corrupción sea solo primera plana cuando por ejemplo se descubren casos como el gasolinazo, y lo pongo entre comillas ya que no se trata de ningún descubrimiento, ese problema se arrastra por lustros y es de común conocimiento de todos aquellos que hemos estado vinculados al que hacer policial, o al análisis de la seguridad ciudadana.
Como explicamos entonces que quienes han ostentado el poder y no han logrado consolidar ninguna reforma, hoy puedan ser críticos mediáticos de la situación, son privilegios de un pueblo desmemoriado y autoridades que optaron por hacerse de la vista gorda en muchos casos, dan pie a estas criticas, que sugieren mas un lamento de su propia falta ejecutiva, no obstante lo anterior también debo reconocer que una cosa es analizar y determinar una propuesta de solución y otra muy distinta es poder llevarla a cabo, por lo menos a mi no me parecen validas las excusas de solo concluir que la causa que evito la reforma policial han sido los altos mandos políticos, si bien en ellos recaen la falta de apoyo, se requiere por parte de los que proponen una visión clara, una capacidad de gestión real, ya que no solo el aporte académico es determinante, además se debe involucrar a la ciudadanía y a la sociedad civil en su conjunto, para crear mecanismos de accountability eficientes, que son los pilares de cualquier reforma.

Otra falacia es decir que las reformas no se dan debido a la falta de recursos económicos, si bien es cierto son importantes las verdaderas reformas anticorrupción no requieren de grandes sumas de dinero, mas si de planes monitoreables, un personal adecuado y lo principal mano firme y dura contra este fenómeno, les pongo un ejemplo en relación a los recursos económicos, en ningún año el Mininter, ha podido ejecutar el integro de su presupuesto, no obstante se rasgan las vestiduras indicando que no cuentan con los recursos suficientes, la verdad es que existe incapacidad de gasto y de otro lado una pobre y poco inteligente asignación de los mismos.
La creación de un departamento de asuntos internos no fue ninguna solución ya que no contaron desde su creación con un grupo de elite para las investigaciones que deberían realizar, es cierto que tampoco tenían el apoyo político necesario, por ello solo se quedo en lo conceptual. En el país  algunos de los políticos de turno se caracterizan por hacer buenos diagnósticos  o propuestas interesantes, pero son incapaces de transformar ello en políticas publicas, las causas no solo se remiten a su formación o falta de experiencia gerencial, sino se resume en que en temas de combatir la corrupción una cosa es la teoría y otra muy distinta es la practica.
Permítanme algunas propuestas y desmitificaciones acerca de las reformas.



1.- La reforma debe ser realizada desde el poder civil : Soy un convencido que el excluir a la policía de las reformas no es necesariamente una buena carta o garantía de solución, si bien comparto que una reforma policial en el ámbito mas amplio así como la lucha contra la corrupción debe contar con técnicos que las sustenten, no se trata de que reformas desde el ámbito civil solamente garanticen el logro de los objetivos propuestos, miremos reformas policiales exitosas en la región como la de Colombia y liderada por un señor general de la policía, el mismo camino viene siguiendo México donde además el propio Presidente Calderón es el abanderado de la lucha contra la corrupción dentro de la institución policial.


2.- Recursos anti-corrupción: Como ya mencionara líneas arriba, mas que falta de recursos, se carece de una adecuada asignación de los mismos, si solo analizaremos las fuertes asignaciones históricas a Gobierno Interior. Ojo asignaciones que no aportan en nada en la mejora de la seguridad ciudadana y más bien contribuyen al incremento de la corrupción, se podría seguir mencionando un sinnúmero de desatinos en las asignaciones presupuestables.

 


 
3.- Voluntad política de cambio: Como  dice el titulo de mi articulo las verdades reformas no se anuncian, las reformas se hacen y para que ello ocurra se requiere de un gobierno comprometido en forma efectiva y que respalde las políticas anticorrupción, frente a estos temas no hay medias tintas, los discursos sobre roedores solo sirven para la retórica, les pregunto de que sirve contabilizar las ratas cuando el queso se lo siguen comiendo en opíparos banquetes en donde deben haber invitados realmente insospechados


4.- Planes estratégicos y políticas publicas de corto, mediano y largo plazo: Puede sonar para algunos como una utopía, pero los cambios y las reformas requieren de planes claros, mensurables, con un análisis de costo apropiado, así como políticas publicas en los diferentes horizontes temporales, mas aun con la falta de institucionalidad en el Mininter y en la Policía, cuyos periodos en el poder son casi igual en promedio  que lo que dura la  gestación de un niño, sin duda una tarea difícil pero ineludible.


Finalmente dejo en el tintero muchas variables, no obstante este articulo tiene por objeto tratar de aportar a la mejora de la seguridad ciudadana del País y además poner en la palestra algunas sugerencias a los tomadores de decisión, sino estaremos en manos de quienes no ,lograron hacer los cambios o lo que es peor aun en los cantos de sirena de ex- elementos de la policía, cuestionados enanos no solo físicos, sino principalmente mentales que hoy desde sus cuarteles de invierno lanzan disparatadas, poco asertivas y cuestionables propuestas, lamentablemente los medios de comunicación recurren a veces a quienes habiendo tenido altos cargos hoy con sus declaraciones solo contribuyen a la falta de institucionalidad de la policía, a ellos mi exhortación al silencio, es mejor que sigan el consejo del cómico Groucho Marx, es mejor muchas veces estar callado y parecer un tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente, a quien le caiga el guante que se lo chante.

 

CESAR ORTIZ ANDERSON