La Semana Santa es un espacio donde, de acuerdo a la religión católica, se representa la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Sin embargo, además de simbolizar este tiempo de reflexión, los turistas aprovechan esta temporada para hacer un cambio en la rutina laboral y hacer de esta una oportunidad de descanso y recreación.

Viajar es una de las alternativas más comunes para quienes están interesados en visitar los atractivos turísticos de la región Áncash, para conocer la cultura Chavín de Huántar, para compartir en familia o, simplemente, para disfrutar de las actividades que ofrecen las lagunas y las montañas.

El acceso desde Lima hacia Huaraz vía Pativilca se encuentra restablecido. Provías Nacional sugiere el tránsito viajar de día. Por otro lado, el Museo Nacional de Chavín se encuentra cerrado, pero abrirá nuevamente a partir del 11 de abril. Asimismo, la actividad turística del Callejón de Huaylas y de Conchucos se viene desarrollando con normalidad.

Por tal razón, te sugerimos visitar la ciudad de Huaraz, el Callejón de Huaylas y los Conchucos para esta Semana Santa 2017 y conocer estos lugares:

El lado histórico de Huaraz

A 35 minutos en auto (a 7 km al noreste de la ciudad de Huaraz), en el distrito de Paria, se encuentra la grandiosa Wilcahuain, o “casa sagrada”. Este lugar conserva los restos arqueológicos de la cultura Wari, que colocaba en chullpas o tumbas a sus personajes más importantes. Posee 17 galerías en su interior, todas usadas para generar un vínculo cercano entre vivos y muertos en los años 800 d.C.  Cristian Yauri, guía de este complejo y amauta (mensajero) de 32 años, detalla que sus antepasados usaron cerca de 450 chullpas, que recibieron primero el nombre de  Wilcacochuain (“casa del sabio”).

El ingreso al sitio cuesta S/. 5 por adulto y S/. 1 por niño. Pero hay más, a 1 km de ahí se ubica otro centro arqueológico llamado Ichik Willcahuain, construido con piedras más grandes. Ambas visitas las puedes hacer en menos de medio día.

La ruta de las lagunas

Dentro del Parque Nacional Huascarán existen cerca de 300 lagunas de origen glaciar, cuya belleza impacta. En esta oportunidad solo hemos elegido dos de ellas: la laguna Llaca (a 4.474 m.s.n.m.) y la laguna Parón (4.180 m.s.n.m.). Cualquier bienvenida al PNH se tiene que dar con un plato de cuy, otro de trucha y una porción de choclo. Te sugerimos que empieces la caminata con la barriga llena y el corazón más que contento. Los platos cuestan alrededor de S/. 12 y la porción de choclo, S/. 2,50. La laguna Llaca, rodeada por los nevados Ranrapalca (6.162 m) y el Ocshapalca (5.881 m), provee de agua a las comunidades de Wilcahuain y Paria.

Aprovecha y haz un pequeño pícnic frente a sus aguas, toma mate de coca y contempla el paisaje. La laguna Parón, de aguas transparentes, es otro de los atractivos naturales. Para llegar a ella, pasas por el mirador Ulta (parada obligada por su maravillosa vista) y atraviesas la Punta Olímpica, el túnel transandino más alto del mundo (a 4.738 m.s.n.m.). ¡Sí, pide tu deseo!

Huari: Chavín, Cultura y mucho más

El complejo arqueológico Chavín de Huantar, ubicado en la provincia de Huari, a dos horas y media de Huaraz, es una de las  joyas escondidas que los viajeros deben explorar antes de morir.

Carhuaz y su hermosa gente

A media hora de Huaraz está Carhuaz. En este lugar hay que subir al mirador turístico Virgen de las Mercedes, ubicado en lo más alto de la iglesia que lleva el mismo nombre, justo al frente de la Plaza de Armas. Desde allí podrás observar los nevados Carhuac, Valluna Raju, Hancacocha, Ishinka y Copa Hualcan, que rodean la ciudad.

Aprovecha el buen clima durante el día y prueba los ricos helados. Las agencias de turismo incluyen esta parada como parte de su itinerario por sus deliciosos productos. Hay variedad de sabores para elegir: cushuro (un tipo de algas), cerveza, chirimoya, lúcuma, maracuyá y chocomenta, entre otros.

Caraz dulzura 

Caraz, capital de la provincia de Huaylas, se conoce como “Caraz Dulzura”. Antonio Raimondi lo supo muy bien, ya que él –investigador italiano que llegó a nuestras tierras– fue quien bautizó a esta ciudad así por los exquisitos dulces que produce.

Solo se necesita recorrer una hora y media de camino para arribar a este lugar, donde es una obligación probar y comprar manjar blanco y dulces artesanales. Chirimoya, fresa, lúcuma y leche son algunos de los sabores que encontrarás. Cada pote cuesta S/. 7, pero valen más que eso.

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