Exhiben a guerrero Africano que fue disecado en España

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Controversia causó por muchos años en España la exhibición del cuerpo disecado de un guerrero africano, que se encontraba detrás de una vitrina con un traje aborigen. El hombre que causaba tanto horror como fascinación era parte de los animales expuestos en el Museo Darder, en Girona, al norte de Cataluña, casi en la frontera de España con Francia.

El hombre disecado era un objeto de adoración en la población y parte de su cultura tradicional, tras ser el estandarte del museo, donde duró más 80 años en exhibición. Hasta los Juegos Olímpicos de 1992, en los que el médico haitiano Arcelin, quien vivía en Cataluña, amenazó con hacer un boicot internacional sino se dejaba de exhibir el guerrero africano, que para el médico no era más que una muestra del racismo que aun imperaba en Europa.

El cuerpo del hombre, conocido en África como “El negro”, fue llevado en el siglo XIX a Europa por un comerciante francés, Jules Verreaux, quien robó los restos de un funeral de un guerrero setsuana, de una ciudad sudafrica.

Luego, viajó a Francia, donde rellenó la piel del hombre, y parte de los huesos y craneo que alcanzó a llevar y lo expuso en los principales museos de Francia y España donde los curiosos se agolpaban para ver tal espectáculo, a un hombre real, que apenas lo cubría un falda naranja y portaba una lanza.

En los últimos años, “El negro”, qeu fue oscurecido a principios del siglo por curadores católicos, dejó de ser una atracción itinerante para hacer parte de la exhibición del museo en Bañolas, donde no ocupaba un puesto en la sección de humanos, sino en la de mamíferos.

Debido a las presiones que se originaron en la comunidad internacional, en rechazo a la exhibición, “el Negro” fue sacado de la exhibición en 1997, hasta el 2000 que se logró la repatriación de sus restos a África, luego de que los habitantes del pueblo español intentaran evitar su trasladado alegando que era parte de su cultura.

El cuerpo fue recibido en Botswana con honores. Aunque, según BBC, el féretro estuvo abandonado por varios años, en el lugar fue construida una estatua sobre la que se lee “El Negro. Murió en 1830. Hijo de África. Su cuerpo fue llevado a Europa. Retornó a suelo africano en 2000”.

La ceremonia fue tomada como un acto de perdón y reconocimiento de los actos racistas contra el pueblo africano.

Pero, la historia de “El negro” no terminó ahí. El año pasado se conoció la existencia de un molde en silicona que se le hizo a la estatua y que está a punto de perderse, por lo que varios científicos pidieron realizar una réplica del hombre disecado en bronce, hecho que revivió la polémica de cómo debe ser recordado este guerrero africano, como una muestra de racismo o como parte de la cultura tradicional de un lejano pueblo en Cataluña.

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