ProInversión estimó que en mayo del 2009 entregará la buena pro de la concesión de los proyectos para la construcción y operación de la planta de generación termoeléctrica de Camisea (Cusco) y el gasoducto hacia Chimbote (Ancash).
El jefe de Proyectos en Asuntos Eléctricos e Hidrocarburos de ProInversión, Luis Ortigas, indicó que se están terminando los estudios de los respectivos proyectos y en noviembre próximo se lanzarán las respectivas convocatorias de los procesos de promoción de la inversión privada.
“Normalmente nuestros procesos demoran seis meses o sea que si en seis meses hacemos las cosas como deben ser, y si todo sale bien, debemos estar dando la buena pro en mayo (del 2009)”, dijo.
Precisó que en los estudios para la planta termoeléctrica se está determinando el mejor esquema que va a utilizar ProInversión para promover la incorporación de la inversión privada en su ejecución.
“Lo que nos han pedido es que hagamos un sistema de maquila, es decir que consigamos un inversionista que venga, diseñe, instale y opere una planta térmica de hasta 600 megavatios en ciclo combinado para Electroperú”, dijo.
Agregó que Electroperú comprará el gas natural y lo entregará a la empresa que opere la planta termoeléctrica para convertirlo a energía eléctrica que luego será entregada a Electroperú, y la empresa eléctrica estatal tendrá que pagar por dicho servicio.
Ortigas señaló que la planta de generación se construirá en dos etapas, la primera estaría lista en 24 meses, ya que funcionará con ciclo simple, y en la segunda se procederá a implementar el ciclo combinado, lo cual demoraría otros 18 meses.
En el caso del gasoducto hasta Chimbote, manifestó que ProInversión sigue estudiando la ruta del proyecto ya que existen como alternativas que vaya desde Lurín (Lima) hasta Chimbote o que vaya desde la localidad de Chiquintirca en Ayacucho, pasando por Huancayo, La Oroya, Tarma (todos en Junín), Huaral (Lima) y llegue por la costa hasta Chimbote.
“Pero la primera ruta que sale de Lurín y va por la costa tiene un gran inconveniente y es que cargamos todo el consumo del gas para Chimbote en el ducto que viene hasta Lima (que opera Transportadora de Gas del Perú (TGP), por eso estamos estudiando la otra ruta que evita que ese ducto se congestione”, indicó.
Mencionó que la ruta entre Ayacucho y Chimbote comprende una extensión de 900 kilómetros y la construcción del ducto demandaría unos cuatro años por lo menos.
Añadió que también se está analizando la posibilidad de aplicar la Garantía de Red Principal (GRP), lo cual es muy probable debido a que la demanda de gas natural en Chimbote es pequeña y eso provocaría que la tarifa de transporte sea muy alta, lo cual resta competitividad al producto.
“Pero creo que en Chimbote, dentro de cinco o seis años, pasará lo mismo que en Lima y llegará a tener una demanda de 300 millones de pies cúbicos por día”, proyectó Ortigas.
Acotó que el principal consumidor de gas en La Oroya será la empresa minera Doe Run, en Tarma la empresa Cemento Andino y en las zonas aledañas habrá algunos usuarios pero pequeños.
“Calculamos que la inversión en ese gasoducto debe ser 1,300 millones de dólares y en la planta térmica más o menos 400 millones, ya que son proyectos grandes”, añadió.
Finalmente, enfatizó que ProInversión será muy cuidadosa con los procesos de ambos proyectos y no tratará de reducir los plazos porque eso introduce incertidumbre y un costo entre los potenciales interesados.
“Nuestros proyectos hasta ahora han salido bien, hemos cumplido los plazos y hemos hecho exactamente lo que debemos hacer, por lo que si buscamos acortar los plazos de repente podríamos perder algunos inversionistas o postores, y con menos competencia habrá un mayor precio”, subrayó.